Diagnóstico de un proyecto de urbanización y propuesta de medidas correctoras desde una perspectiva de género

(Irakurri artikulua euskaraz)

Recientemente hemos realizado, a petición del Área de Igualdad de un ayuntamiento de Euskadi, un trabajo de “Diagnóstico y propuesta de medidas correctoras desde una perspectiva de género” en torno a un proyecto de urbanización.

En estos casos el proceso casi siempre suele ser el siguiente: los propietarios y promotores construyen y venden los edificios, pero también urbanizan el espacio público (desde las calles hasta las plazas y jardines, incluyendo árboles, mobiliario urbano, etc. hasta el último detalle). Previamente deben presentar el proyecto de urbanización al ayuntamiento para que éste conceda el visto bueno. Y en esta ocasión, el Área de Igualdad quiso intervenir en la decisión y nos pidió el informe que mencionábamos.

Redactamos el documento basándonos en la documentación del proyecto (planos, memoria, presupuesto…). Tratándose del Área de Igualdad, defendemos que al listado de observaciones y propuestas debe acompañar un relato sólido que las justifique. De manera que nos salió un documento más extenso de lo que esperábamos. Y claro, cuando éste llegó a manos de Urbanismo, además de extenso les pareció inmanejable, por lo que nos pidieron un resumen en el que se recogieran solo las observaciones y medidas concretas.

No nos gustaba del todo la idea, pero la entendíamos, de manera que preparamos el documento de resumen, con el siguiente texto introductorio:

El presente Resumen recoge las principales observaciones y propuestas del Documento Completo, suprimiendo las evidencias y explicaciones que justifican los contenidos. Se trataría, pues, de un documento mucho más ágil, pero que adolece del marco teórico que daría soporte a sus propios contenidos. Elaborado a petición de áreas como Obras o Urbanismo, la lectura de este documento de resumen no debería sustituir la lectura del Documento Completo de 68 páginas.

Efectivamente, la consideración de la perspectiva de género en el urbanismo incorpora mayor complejidad al proceso de toma de decisiones, entrando además en contradicción con muchas de las premisas sobre las que se apoyan los procesos de planificación urbana más convencionales. De todos estos cuestionamientos, el principal sería el siguiente: ¿Quién es el sujeto de la planificación urbana?

Lo que el urbanismo feminista defiende es que la pretensión de establecer un modelo de ciudadano que pudiera reunir las “principales” necesidades y aspiraciones de la población no es un proceso neutro ni equitativo. No es neutro, puesto que tanto la lectura de la realidad como la toma de decisiones se realiza desde una posición marcada por unos determinados prejuicios, ideologías y valores.

No es equitativo, puesto que hace una lectura de las actividades humanas desde una lógica productiva, y dedica mayores esfuerzos y recursos a aquellas personas y actividades relacionadas con la producción de renta, tratando al resto de personas y actividades de una manera subordinada a aquéllas. Cuando, en justicia, debería dedicarse más recursos a quienes más necesidades tienen.

No queremos dejar de señalar que estas mismas observaciones podríamos hacerlas con buena parte de las políticas y prácticas que se llevan a cabo desde muchas entidades públicas. Sirva como ejemplo el siguiente gráfico de la OCDE, que muestra cómo algunos países dedican más “gasto social” al 20% de la población con mayor renta (cuadrado naranja) que al 20% de la población con menor renta (barra azul). Más que el doble en algunos países de nuestro entorno.

En resumen, lo que desde una perspectiva de género también se le reclama al urbanismo es que dedique los mismos recursos al trabajo productivo como al reproductivo.

Metodología

En cuanto a la metodología, en ese proyecto en concreto analizamos los espacios públicos y equipamientos desde 5 ejes de análisis o determinantes en torno a los cuales agrupamos las observaciones y propuestas realizadas: (i) Seguridad, (ii) Accesibilidad, (iii) Movilidad, (iv) Protección de la salud y (v) Promoción de la salud. Debido a la escala y el ámbito del proyecto, adaptamos nuestro mapa y descartamos otros ejes de análisis como la relación con usos y edificios de vivienda, la relación con actividades económicas, la red y escalas de espacios y equipamientos públicos, el pequeño comercio y comercio de cercanía, etc.

Por otro lado, se consideraron 5 áreas de impacto o dimensiones de la persona a las que afectaría el proyecto de urbanización: (i) Autonomía, (ii) Salud y bienestar, (iii) Usos del tiempo y conciliación, (iv) Cuidados del hogar, de las personas y la comunidad y (v) Presencia y representatividad.

Por último, se descartó incorporar al documento de resumen las observaciones realizadas en el documento completo en torno a los ejes de interseccionalidad que se tomaron en consideración para el contexto concreto del proyecto: (i) clase social, (ii) edad y (iii) etnia/cultura.