Reflexiones para proyectar viviendas del siglo XXI. Zaida Muxí Martínez y Josep María Montaner.

Siguiendo con el tema del diseño de la vivienda, “Reflexiones para proyectar viviendas del siglo XXI”  profundiza algunos de los temas que se tratan en el documento que publicamos ayer. Porque además de un diseño adecuado a la sociedad cambiante, la vivienda y su influencia en la ciudad no termina en su uso privado.

(…)la calidad de la vivienda se resuelve tanto en la correcta resolución de su interior, como en su contacto con el espacio público del barrio, mediante una diversidad de gradientes que pasen de lo urbano a lo privado.

Reflexiones-Para-Proyectar-Viviendas-Del-Siglo-XXI

De Zaida Muxí y Josep María Montaner.

Recomendaciones para una vivienda no jerárquica ni androcéntrica. Zaída Muxí Martínez.

Si en el último post hablábamos de un ejemplo de grupo de viviendas en Viena, hoy traemos un documento que complementa y completa lo aprendido sobre las viviendas diseñadas desde la perspectiva de género. “Recomendaciones para una vivienda no jerárquica ni androcéntrica” es un documento de la arquitecta Zaída Muxí Martínez, a la cual hemos nombrado varias veces en este blog. Se trata de una publicación escrita en catalán, pero que no nos costará demasiado entender y que nos da las claves de diseño de viviendas que se adaptan a diferentes realidades.

Portada

Los espacios domésticos más convencionales o de mercado dan por obvias e inamovibles ciertas características esenciales, tales como la distribución en espacios estancos y casi monofuncionales. Los programas funcionales de las viviendas, los espacios para las tareas domésticas, se considera unos mínimos, que son exclusivamente la cocina y el lavadero, sin cuestionar los requerimientos y funcionalidades en relación al resto de actividades y espacios, ni su tamaño, ni su organización. La aparición de nuevas tecnologías y herramientas para las tareas domésticas cotidianas solo han hecho que especifiquen los usos y se genere un mayor consumo, pero no han modificado sustancialmente los rasgos característicos de los espacios ni de las responsabilidades hacia éstas. La casa sigue siendo un lugar de recreo y descanso, pero al mismo tiempo es, para casi todas las mujeres, un lugar más de trabajo.

Los hogares, en su articulación y distribución espacial, continúan repitiendo estructuras jerárquicas y rígidas de la familia nuclear patriarcal que quedan reflejadas, entre otros, en la nula consideración que tiene el trabajo del hogar y sus necesidades. Estas tareas siguen siendo esencialmente responsabilidad de las mujeres y, por lo tanto, fuera del interés del mundo productivo tradicionalmente considerado como el principal.